Hacía mucho tiempo que un nuevo presidente estadounidense no se encontraba con una situación tan grave como la que le ha tocado a Barack Obama. En un discurso pronunciado doce días antes de convertirse en presidente de manera oficial, Obama reconoció que EE.UU. se encontraba "en medio de una crisis distinta de cualquiera que hayamos conocido". Uno de los retos que deberá superar la nación es la recesión económica y un déficit presupuestario que se prevé superior a 1 billón de dólares este año.
Tanto en la política como en los negocios, el poder del liderazgo es vital en situaciones difíciles. A continuación aparecen algunas estrategias inspiradas en Obama que le ayudarán a desarrollar sus funciones de líder en plena recesión.
Mantenga abiertas las líneas de comunicación En época de crisis, los directores tienden a cortar la comunicación con sus empleados. Aunque los rumores de despido y reducción de personal están en boca de todos, algunos directivos creen que el silencio es su mejor aliado para afrontar la situación y que no cunda el pánico.
Sin embargo, es importante reconocer las dificultades que plantea una determinada situación para mantener la confianza. Además, demuestra que los altos cargos son conscientes de los problemas y que están buscando soluciones.
Reserve tiempo para el ocio. Cuando se trata de lidiar con presupuestos ajustados, las empresas tienden a exprimir al máximo a sus empleados. Sin embargo, pretender y fomentar que los trabajadores estén disponibles las 24 horas del día o que realicen demasiadas horas extra puede provocar frustración y que los empleados se "quemen", lo que podría resultar en una disminución del rendimiento tanto de los altos cargos como de los trabajadores.
Por eso, aunque en ocasiones las horas extra puedan ser necesarias, asegúrese de programar vacaciones regulares y de limitar el tiempo que se pasa en la oficina siempre que sea posible.
¡No tema convertirse en un visionario! En los negocios, es esencial estar inspirado y tener la moral alta sin perder la perspectiva empresarial. Aunque pueda parecer irrelevante, adoptar una visión común contribuye a centrarse en objetivos a largo plazo en lugar de en las circunstancias (posiblemente negativas) a corto plazo.
Nunca subestime el poder del trabajo en equipo Ni siquiera el líder mejor preparado puede hacerlo todo sin ayuda. Debe ser capaz de delegar su autoridad y fomentar la colaboración para resolver problemas. Convoque a su equipo y organice reuniones semanales para hablar de los asuntos más importantes que afectan a la compañía, intercambie opiniones con ellos y comparta información.
Tenga en cuenta distintos puntos de vista, sobre todo los que difieren del suyo Puede resultar tentador rodearse de personas que siempre le dan la razón y cuyas ideas son un mero reflejo de las suyas propias. Pero para tener una perspectiva real del bienestar de su empresa, necesita disponer de una amplia variedad de opiniones y perspectivas. Ahora, más que nunca, escuche a las personas que están dispuestas a dar una opinión sincera; de este modo tendrá una visión global de su negocio. Además, necesitará construir puentes entre las distintas secciones de su empresa.
Ser un líder nunca es fácil, y mucho menos en estos tiempos difíciles. Pero si hace del optimismo su mejor arma, fomenta el trabajo en equipo y apuesta por el éxito, tendrá en sus manos los ingredientes necesarios para mantener a flote su negocio.